Un archivo estéreo llega como dos canales, izquierdo y derecho. Así es como llega a los altavoces, y es una mala descripción de lo que contiene. Casi nada en una mezcla es “una cosa de la izquierda” o “una cosa de la derecha”. El bombo está en los dos. La voz está en los dos. La sala de la batería está en los dos, un poco distinta en cada uno, y esa pequeña diferencia es justo la razón de que suene a sala.

El mid/side coge esos mismos dos canales y hace una pregunta mejor: ¿qué tienen en común estas dos señales, y en qué no están de acuerdo?

Las cuentas

Dos sumas, y esa es toda la codificación:

El mid es todo lo que los dos altavoces reproducen igual. El side es todo lo que no. Para volver a izquierda y derecha, vuelves a sumar y restar:

Pasa un archivo por la codificación y directamente por la decodificación y tienes el archivo original, muestra a muestra. No se aproxima nada ni se tira nada. Es el mismo audio descrito sobre otro par de ejes, igual que puedes dar un punto en un mapa como norte/este o como rumbo y distancia.

Esa reversibilidad es lo que hace que la técnica sea segura como base. Un plugin mid/side que dejas en sus valores por defecto no le ha hecho nada a tu mezcla, porque la decodificación deshace la codificación. Todo lo interesante pasa en el hueco entre las dos, donde procesas una mitad y dejas la otra en paz.

Qué acaba dónde

En una mezcla con un balance convencional, el mid contiene lo que se panoramizó al centro: bombo, bajo, caja, voz principal. El side contiene las colas de reverb, las guitarras dobladas, los pads de synth en estéreo, los micros de sala y los agudos de cualquier cosa que se grabara con dos micrófonos.

Lo puedes oír directamente. Pon en solo el canal side de un disco terminado y tendrás una versión rara, vaciada por dentro, de la canción, con la voz principal y el bajo casi desaparecidos: el efecto karaoke, y el mismo truco que hay detrás de cualquier plugin para quitar voces. Pon en solo el mid y te sale algo que suena a una emisión antigua de radio AM: centrado, seco y estrecho.

Ninguno de los dos es un sonido que vayas a usar. Son un diagnóstico. En cuanto has oído qué partes de tu mezcla viven en cada mitad, la razón para procesarlas por separado se vuelve obvia, porque los problemas también viven en sitios distintos.

Lo que te da

Los casos útiles tienen todos la misma forma: algo que quieres arreglar está en una mitad, y lo que estropearías al arreglarlo está en la otra.

Los graves son el ejemplo típico. La energía grave pertenece al centro, donde los dos altavoces la refuerzan, y las frecuencias graves sueltas en los lados hacen que una mezcla suene floja sin aparecer nunca como un problema de nivel. Un paso alto solo en el canal side aprieta los graves sin tocar para nada el bajo.

La compresión es el caso que la gente subestima. Un compresor estéreo que detecta sobre toda la mezcla hunde la reverb cada vez que entra el bombo, porque el bombo suena fuerte y el detector no sabe que debería ignorarlo. Comprime el mid y el side con detectores separados y el centro queda controlado mientras el ambiente mantiene su forma.

Luego está la saturación, donde la discusión va de armónicos y no de nivel. El drive aplicado a un bus estéreo completo añade armónicos a la voz y a la sala a la vez, y normalmente es la voz la que no lo aguanta.

Dónde deja de funcionar

Dos límites honestos, y los dos pillan a la gente.

El primero es el mono. Suma izquierda y derecha y el canal side se cancela por completo. Las cuentas: L + R = (M + S) + (M − S) = 2M. Lo que pongas solo en los lados desaparece en cuanto alguien pone tu tema en el altavoz de un móvil, en un equipo de club alimentado en mono o en un portátil. Esto no es un argumento contra usar los lados. Es un argumento para comprobar en mono antes de comprometerte con algo drástico ahí.

Si un estribillo se desmorona al pulsar el botón de mono, la anchura que añadiste estaba haciendo más trabajo del que creías, y la mezcla de debajo tiene que sostenerse sola primero.

El segundo es que subir el canal side no es lo mismo que hacer una mezcla más ancha en ningún sentido musical. Sube los lados y habrás cambiado la proporción entre centro y bordes, que se lee como anchura y también como una voz más baja y un bombo que suena más pequeño. A partir de cierto punto deja de sonar grande y empieza a sonar como si se hubiera caído el centro.

Verlo pasar

Un goniómetro hace visible todo esto, y por eso lo lleva cada plugin de aquí. Dibuja los dos canales uno contra otro, girados para que el centro vaya en vertical. Una señal mono dibuja una línea vertical recta. Lo que existe solo en los lados queda tumbado en horizontal. Una mezcla normal está en algún punto intermedio: una nube más o menos vertical que se inclina y respira con la música.

Míralo mientras mueves un control de anchura y la relación deja de ser abstracta. La nube se estira hacia los lados a medida que añades contenido side, y se aplana hacia la horizontal cuando empujas más allá de lo que la mezcla aguanta, que es el punto en el que deberías comprobar en mono, porque esa forma plana es el aspecto que tiene la cancelación cuando empieza.